Barranquilla, abril de 2026
Detrás de cada expediente, de cada visita domiciliaria y de cada dato registrado por los caracterizadores de la Fundación Multiactiva Misión Vital en Sabanalarga, hay una historia de vida. Los informes de gestión del Proyecto permiten trazar un retrato sociodemográfico detallado de las más de 6.000 familias que esperan que el Estado les entregue lo que de hecho ya es suyo: un título de propiedad sobre el techo que les cubre.
Mujeres al frente del hogar y de la lucha por la propiedad
El dato más contundente es también el más esperanzador: en el período acumulado del proyecto, aproximadamente el 69% de los hogares caracterizados tienen a una mujer como jefa de hogar. En la fase de diciembre 2025, este porcentaje llegó al 70.1%; en la fase enero-marzo 2026, al 68.8%. Son mujeres que, en su mayoría, se encuentran en unión marital de hecho (36.1%) o son solteras (26.4%), con una edad promedio cercana a los 47 años, que han construido su vida entera sobre un predio cuya propiedad formal nunca han podido acreditar.
Esta realidad no es un dato menor: implica que el programa de titulación tiene un efecto diferencial directo sobre el empoderamiento económico femenino, pues al formalizar la propiedad, estas mujeres acceden a la posibilidad de respaldar créditos, solicitar subsidios de mejoramiento habitacional y transmitir un patrimonio a sus hijos con certeza jurídica.
Pobreza, vulnerabilidad y la urgencia de actuar
Las cifras de vulnerabilidad social son inequívocas. En la segunda fase del proyecto, el 88.6% de la población —3.446 personas— se encontraba en situación de pobreza, cifra que en la primera fase fue del 71.5%. El programa también identificó hogares con condiciones especiales: adultos mayores (360 en la segunda fase), personas con discapacidad (29), víctimas del conflicto (22) y migrantes (17), poblaciones que requieren atención prioritaria y diferencial durante el proceso de titulación.
Un elemento que refuerza la pertinencia del programa es la altísima afiliación al SISBEN: el 93.4% de los hogares de la segunda fase está inscrito en el sistema, y de ellos, el 49.1% pertenece al Grupo A —el de mayor vulnerabilidad socioeconómica—. Estos números confirman que los recursos públicos están llegando exactamente a donde deben llegar.
Una brecha digital que urge cerrar
Sin embargo, el diagnóstico también revela brechas que van más allá del título predial. El acceso a Internet en los hogares visitados es alarmantemente bajo: apenas el 2% de las familias en la fase enero-marzo reportó tener conexión a la red, frente al 6.1% registrado en diciembre. En un municipio donde casi el 98% de los hogares no tiene acceso a internet, la inclusión digital se convierte en una deuda social paralela que debe atenderse de forma urgente si se quiere que la formalización predial se traduzca realmente en movilidad social.
El proyecto de Misión Vital está construyendo algo más que un registro catastral: está documentando la historia invisible de miles de familias colombianas para quienes la formalidad ha sido siempre un privilegio ajeno. Y ese relato, ahora, tiene nombres, edades, direcciones y coordenadas georreferenciadas.
Esta noticia fue elaborada con base en los Informes de Gestión de la Fundación Multiactiva Misión Vital